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09 de noviembre de 2017

Estudio Exegético Homilético (Mateo 25:1-13)

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ESTUDIO EXEGÉTICO-HOMILÉTICO 032 – Noviembre 2002
Domingo 10.11.2002 – 25º Domingo después de Pentecostés
Salmo 70; Amós 5:18-25; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Mateo 25:1-13
 
Introducción al cap. 25
Los tres textos que continúan, todos muy conocidos, cubren el cap. 25 de Mateo. En general se los identifica con el final de los tiempos, el éscaton. Sin embargo, tomadas de por sí, sin considerar el lugar canónico en Mt, las parábolas también permiten otras interpretaciones. Nos parece clave tener presente 24:45-46 (parte de otra parábola), pues resume lo que Mt entiende es el tema de todo el cap. 25, a saber, estar preparados/as. Velar es cumplir fielmente una misión encomendada, ser responsables, que quiere decir, poder responder. Notemos que únicamente la última parábola habla de responder al Hijo del Hombre, a Jesús resucitado y glorioso, el resto de los ejemplos toman situaciones de la vida diaria en las que hay que responder a un superior, pero este superior es un amo dueño de esclavos/as, no Dios. Esto es muy importante en la interpretación de la parábola de los talentos.
Los dos primeros textos, 1-13 y 14-30 son presentados como comparaciones o parábolas, mientras que el último, 25:31-46, comienza con “cuando...”. Los comentarios se dividen aquí entre los que consideran que tal “cuando...” significa “érase una vez” y por ende es de nuevo una parábola y los comentarios que creen que aquí se trata de discurso profético/escatológico no parabólico. De cualquier modo, el discurso escatológico también usa imágenes y por tanto no intenta ser tomado literalmente. Lo que importa es el mensaje que Mt deja para sus oyentes o lectores/as.
Varios comentarios han notado el tono polémico de Mt, quien pone énfasis en la infidelidad y no en la fidelidad o cumplimiento de la misión encomendada:
en Mt 24:45,51 es infidelidad violenta, mala conducta, falta de solidaridad;
en Mt 25:1-13 es infidelidad como imprevisión;
en Mt 25:14-30 es infidelidad como rechazo al sistema; y
en Mt 25:31-46 es infidelidad como descuido de los/as más pequeños/as.
Por detrás de estas parábolas debe haber conductas similares en la comunidad mateana, enfrentando el retraso de la parusía con descuido demostrado, a juzgar por estas parábolas, en diferentes actitudes en la práctica eclesial.
 
Repaso exegético
El primer versículo establece claramente la comparación entre la situación que va a plantear (las diez vírgenes esperando la boda) y el reino de los cielos. Los comentarios nos dicen que era costumbre en todo oriente medio antiguo que hubiera un grupo de mujeres solteras (vírgenes) esperando en las bodas, atendiendo a la novia (ausente en esta parábola, excepto en variantes textuales), a quien el novio venía a buscar para llevar a su propio domicilio. La inclusión o no de la novia modifica mucho la interpretación, especialmente si se entiende que Jesús es el novio y la Iglesia la novia, que vendrían a juzgar al mundo.
Las diez jóvenes dormían y a nadie se reprende por esto. Lo que causa la división entre unas y otras es haber llegado a la fiesta previendo lo que podía suceder y llevando consigo lo necesario, en este caso, aceite para las lámparas. La respuesta de las cinco jóvenes preparadas parece falta de solidaridad, pero tampoco tiene sentido una solidaridad que impediría que las diez cumplieran con su función, repartiendo el escaso aceite sobrante. Cuando llega el novio no hay más tiempo, ni siquiera de prestarse aceite entre ellas. Solo hay responsabilidad personal. La respuesta del novio a las cinco que vuelven tarde por haber ido a comprar aceite es todavía más dura: “¡No las conozco!”
El uso de los términos “sabias/prudentes” y “necias” trae a la memoria la parábola de los dos hombres, uno sabio y otro necio, que construyeron sus casas con y sin buenos fundamentos respectivamente (7:24-27). También traen a la memoria toda la tradición sapiencial que establece que ser prudente es vivir según la Palabra de Dios y que el/la prudente recibe recompensa divina.
El v. 12 cierra la parábola, mientras en el 13 viene la exhortación (¿de Jesús, de Mateo o de ambos?) a velar, pues el día y la hora no los sabemos (nótese que ni siquiera se dice que sean pronto). ¡El Reino de los cielos es semejante a no ir de compras cuando se armó la fiesta, antes bien, traer a la fiesta lo necesario!
Nos gustaría llamar la atención al hecho de que la parábola no hace explícito el significado en la práctica diaria del velar o estar listos/as. Habla del aceite, es cierto, pero no creemos que esto signifique que la manera de velar sea solamente participando en actos litúrgicos o practicando una espiritualidad mística. A Mt le preocupa algo más, que se explica recién cuando se lee el resto de este cap. y sobre todo cuando se lo conecta con las bienaventuranzas y los ayes, y que tiene que ver con vivencias éticas diarias.
 
Posible esquema para la predicación
Comenzar comparando dos estilos de vida y dos ideologías: ser sabio y ser necio según el mundo y según Jesús, incluyendo quizás la parábola del mayordomo infiel en 24:45-51.
¡Qué fácil es volcarse a la sabiduría del mundo y olvidarse de la de Jesús! (ejemplos)
Las diez vírgenes: en qué consistía su sabiduría o su necedad
Adelantar, sobre la base de los textos de los próximos domingos, que la sabiduría en Mt consiste en actitudes de vida y durante toda la vida que no se olviden de los pequeños y los bienaventurados, varones y mujeres 
 
Responsable: Dra. Mercedes García Bachmann
Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires, Argentina.
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Vírgenes, Prudentes, Insensatas

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