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24 de abril de 2009

Escuela de ángeles

Autor/es: Carlos Dege

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Salmo 139.1-14 - Salmo 118 - confiar
Proverbios 16.1-3

Había una vez, hace muchos años, una escuela de ángeles. Se cuenta que en aquel tiempo, antes de que se vuelvan ángeles de verdad, los aprendices de ángeles pasaba por un examen. Durante un cierto tiempo salían de a dos para hacer el bien y al final de cada día presentaban al ángel maestro un informe sobre las buenas acciones practicadas.

Un buen día sucedió que luego de andar por todos lados, dos ángeles regresaron frustrados por que no encontraron ningún salvamento que hacer. Parece que aquel día, el mal estaba de huelga.

Mientras volvían tristes, los vieron a un par de campesinos trabajadores que estaban en su trilla. En ese momento uno de los
ángeles dio un grito de alegría y le dijo al otro:

- "Tengo una idea!! ¿Qué tal si le damos todo el poder que tenemos por 15 minutos a estos campesinos para ver qué hacen?"

El otro respondió:

- "¿Estás loco!? Al maestro no le va a gustar nada esto!!

- "No, yo creo que al maestro le va a gustar. Vamos a hacerlo y luego se
lo contamos.!"

Así lo hicieron. Pusieron sus manos invisibles en las cabezas de ambos campesinos y se pusieron a observarlos. Se fueron caminando y a poco trecho se separaron por caminos diferentes. Uno de ellos, luego de separarse vio una bandada de pájaros que se dirigía a su plantación y pasándose la mano por la cabeza dijo: Por favor mis pajaritos, no se coman toda mi plantación. Necesito que crezca y produzca porque eso me da el sustento .

En aquel momento vio espantado como el labrado crecía y estaba pronto para la cosecha en cuestión de segundos. Asustado se restregó los ojos y pensó... "debo estar cansado" y aceleró el paso. Sucedió que
caminando se tropezó con un cerdito que se había escapado del su propio chiquero. Otra vez, rascándose la cabeza dijo "Así que te
escapaste cerdito!!... es culpa mía que todavía no construí un chiquero decente para ti".
Nuevamente espantado vio como el chiquero se convertía en un lugar limpio y acogedor, todo azulejado, con agua corriente y el cerdito ya instalado en su propio compartimiento. Se restregó nuevamente los
ojos y apresurando el paso se dijo, debo estar muy cansado.

En ese momento llegó a su casa, y al abrir la puerta la tranca que estaba pendiendo se cayó sobre su cabeza. Se sacó el sombrero y
rascándose la cabeza se dijo: ¡De nuevo!... y lo peor es que no aprendo . Es cierto que no tengo tiempo, pero debería tener un poco
más de dinero para proveer una casa más grande y darle un poco más de confort a mi mujer.
En aquel exacto momento se hizo el milagro. Aquella humilde casita fue transformada en una verdadera mansión delante de sus ojos.
Asustadísimo, sin entender nada, convencido de que todo era producto del cansancio, se tiró en un sillón enorme que estaba frente suyo y en unos segundos estaba dormido profundamente.

No hubo tiempo siquiera para que tuviese un sueño que minutos después escuchó que
alguien pedía socorro.

- "¡Compadre! Ayúdeme!! Estoy perdido!"

Aun aturdido, sin entender bien lo que estaba sucediendo, se levantó corriendo. Tenía en la mente imágenes muy fuertes de lo que había sucedido, pero todo parecía un sueño. Al llegar a la puerta encontró
a su amigo. Se acordaba perfectamente que hace un tiempo cuando se despidieron estaba todo bien. Le pregunta qué le había pasado y el amigo le cuenta la siguiente historia:

- "Compadre, nosotros nos despedimos en el camino y yo seguí para mi casa. Pocos pasos adelante veo que una bandada de pájaros vuela en dirección a mi labranza. Esto me puso como loco y les grité: ¡Uds.
De nuevo atacando mi labranza, eso hará que se seque y que uds. se mueran de hambre. En aquel momento exacto vi como mi labranza se
secaba y todos los pájaros morían delante de mis ojos. Pensé para mi: debo estar muy cansado, y apresuré el paso. Anduve un poco más y me tropecé con mi cerdito que se había escapado del chiquero. Me enojé mucho y le grité: ¡Otra vez te escapaste! Por que no te mueres y dejas de darme problemas! Compadre, no va a creer que el cerdo se murió allí delante de mi vista!!! Viendo lo que me estaba pasando, me apuré más y al entrar en casa la tranca de la puerta se me cayó en la
cabeza. En ese momento estaba con una rabia tremenda y grité: Esta casa... cayéndose a pedazos!!! Porque no se prenderá fuego y se acaba con ella?! Para sorpresa mia, compadre, en ese preciso momento mi
casa se prendió fuego. Todo fue tan rápido que no puede hacer nada!!!

Pero... compadre ¿qué pasó con su casa? De dónde vino esta mansión???

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